Liverpool reaccionó a tiempo y goleó 4-1 a Newcastle en Anfield
Liverpool mostró carácter y jerarquía para revertir un inicio adverso y derrotar con autoridad a Newcastle United por la fecha 24 de la Premier League. En Anfield, los Reds fueron de menor a mayor y cerraron una noche convincente ante su gente.
Liverpool logró un triunfo resonante este sábado al imponerse por 4-1 frente a Newcastle United en Anfield, en un partido correspondiente a la fecha 24 de la Premier League de Inglaterra. El equipo local supo reaccionar en el momento justo y terminó resolviendo el encuentro con una notable eficacia ofensiva.
El desarrollo inicial favoreció al conjunto visitante, que se mostró ordenado y peligroso en ataque. Antes del descanso, Anthony Gordon rompió la paridad con una definición precisa dentro del área tras una rápida transición ofensiva, aprovechando una desatención defensiva de Liverpool.
La respuesta del local fue inmediata y decisiva. Hugo Ekitiké se erigió como la gran figura de la noche al marcar dos goles en pocos minutos. El primero llegó tras anticiparse en el área chica y definir de primera, mientras que el segundo fue un potente remate cruzado luego de una jugada colectiva que desarmó a la defensa de Newcastle.
En el segundo tiempo, Liverpool asumió el control total del partido con mayor posesión y profundidad por las bandas. La superioridad se tradujo en el tercer gol, convertido por Florian Wirtz, quien culminó una buena combinación ofensiva con un disparo colocado desde el borde del área, imposible para el arquero rival.
Con el encuentro ya resuelto, los Reds no levantaron el pie del acelerador y volvieron a golpear sobre el cierre. Ibrahima Konaté selló la goleada 4-1 con un cabezazo tras una pelota parada, aprovechando su potencia aérea y una floja marca del conjunto visitante.
Con esta victoria, Liverpool suma puntos valiosos y se mantiene firme en la pelea por los puestos de clasificación a competiciones europeas, mientras que Newcastle vuelve a tropezar y pierde terreno en la tabla. En Anfield quedó claro que, cuando acelera, Liverpool sigue siendo un equipo temible.