
Aunque el fútbol es un deporte simple, a River le cuesta mucho convertir goles. A pesar de su dominio en el juego, el equipo de Marcelo Gallardo no logra eficacia en la definición, ni siquiera desde el punto penal. Esta dificultad para marcar se ha vuelto un problema preocupante, como se evidenció en el empate contra Barcelona de Ecuador, que no generó peligro pero aún así se llevó un punto del Monumental.
La falta de contundencia ofensiva en River, mencionada por Gallardo, ya no afecta solo a Borja, sino también a Driussi, quien no logró convertir un penal y mostró una baja en su confianza y rendimiento. A pesar de haber generado la jugada del penal con un buen taco, su fallo lo afectó anímicamente, al punto de desperdiciar una clara ocasión de gol. La situación refleja un ataque debilitado y sin decisión en los últimos metros.
En una noche sin público en el Monumental, donde River dominó la posesión pero se estancó constantemente en tres cuartos de cancha, sin poder romper la defensa rival. Con los hinchas presentes, habrían reclamado más actitud. Barcelona de Ecuador, fiel al estilo de su entrenador Segundo Castillo, se mostró ordenado, elegante y sin complejos para defender y despejar, esperando una contra que nunca ocurrió.
A pesar de dominar y generar muchas situaciones, River volvió a fallar en la definición. Con el arquero Contreras en gran nivel, el equipo repitió errores como elegir mal el último pase o no encontrar bien la pelota para rematar. Aunque las estadísticas muestran un buen rendimiento, la falta de efectividad lo convierte en un equipo inofensivo.
River sigue dependiendo en exceso de las individualidades, como las de Franco Mastantuono, ya que no logra generar juego colectivo. Kevin Castaño fue nuevamente el más claro del equipo, mientras que Maxi Meza no aporta creatividad y los suplentes, como Simón y Borja, no logran marcar diferencia desde el banco.
La falta de gol de River fue tan evidente que parecía que ni jugando otros 90 minutos habría convertido. Esa ineficacia le costó dos puntos valiosos como local, complicando su camino hacia los octavos en un mes exigente, con la altura de Quito como próximo desafío. Mientras tanto, Gallardo sigue sufriendo...