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Argentina quedó eliminada de la Copa Davis

Francisco Cerúndolo sentado en la cancha mientras recibe asistencia del capitán del equipo, con un rival alemán observando la escena.
Francisco Cerúndolo enfrentó a Alexander Zverev, número 3 del mundo, en un partido que exigió al máximo al argentino.



El equipo de Javier Frana estuvo a un punto de volver a semifinales tras un dobles épico, pero la dupla alemana Puetz–Krawietz se impuso en un tiebreak infartante y cerró la serie 2-1. Etcheverry había dado el primer golpe y Zverev equilibró la eliminatoria.

Argentina y Alemania abrieron este jueves su serie de cuartos de final del Final 8 de la Copa Davis 2025 en una jornada que tuvo de todo: un arranque alentador, una respuesta de jerarquía del rival y un desenlace dramático que dejó a la Selección Nacional al borde de la hazaña, pero con las manos vacías.

El primer punto mostró la mejor cara del equipo de Javier Frana. Tomás Martín Etcheverry salió decidido a imponer condiciones y lo logró con autoridad ante Jan-Lennard Struff. El platense dominó los momentos clave y selló una victoria que llenó de confianza al banco argentino, consciente de que cada set podía cambiar el rumbo de una serie extremadamente pareja.

Pero Alemania tenía guardado un golpe de jerarquía. Alexander Zverev, número 3 del mundo y líder indiscutido del conjunto europeo, igualó la eliminatoria al derrotar con solidez a Francisco Cerúndolo. El alemán impuso su potencia desde el servicio, marcó distancias desde el fondo y evitó cualquier intento de sorpresa. Con el 1-1, todo quedó en manos del dobles, el terreno donde Argentina suele sentirse más fuerte.

Horacio Zeballos y Andrés Molteni comenzaron respaldando esa tradición. Con precisión quirúrgica en la red y mucha agresividad al resto, se quedaron con el primer set por 6-4 y alimentaron la ilusión de volver a meter al país entre los cuatro mejores del mundo.

Sin embargo, la dupla alemana formada por Tim Puetz y Kevin Krawietz —una pareja con larga experiencia en grandes escenarios— ajustó piezas desde el inicio del segundo parcial. Subieron la intensidad, dominaron los intercambios cortos y llegaron a sacar 4-1. Argentina mostró rebeldía, recuperó el quiebre y volvió a meterse en el set, pero Alemania encontró respuestas en los momentos calientes y cerró el 6-4 para empujar todo a un tercer capítulo vibrante.

El set definitivo se jugó con tensión máxima: ninguno cedió su servicio y los detalles se convirtieron en sentencia. El tiebreak fue un auténtico thriller. Los alemanes llegaron a colocarse 6-3, pero Zeballos y Molteni apelaron al oficio, levantaron tres puntos en contra y tuvieron tres oportunidades para abrochar la serie. El sueño estuvo al alcance de la mano, pero Puetz y Krawietz resistieron y, a pura precisión, terminaron firmando un 12-10 agónico que los depositó en semifinales.

Allí los espera España, que superó por 2-1 a República Checa, aunque sin la presencia de Carlos Alcaraz, baja sensible por una lesión que lo dejó fuera del certamen. El desafío para los alemanes será mayor; para Argentina, en cambio, queda la sensación agridulce de haber estado muy cerca de una gesta que finalmente se escapó en los últimos puntos. Pero también un mensaje: el equipo compite, está a la altura y todavía tiene margen para crecer.