EE.UU. ordena desplegar en el Caribe el buque de guerra más grande del mundo y eleva la presencia militar en la región
El Pentágono intensificó su presencia naval y aérea cerca de Venezuela en una operación que, según Washington, busca frenar el narcotráfico, pero que Caracas y sus aliados califican como una provocación.
La administración Trump justifica estas acciones como parte de una estrategia para combatir el narcotráfico en la región.
Sin embargo, las operaciones han generado tensiones con Venezuela y críticas internacionales.
Desde hace dos meses, el ejército estadounidense acumula una fuerza de buques de guerra, aviones de combate, bombarderos, marines, drones y aviones espía en la zona.
Los bombarderos de largo alcance B-52 han hecho "simulacros de ataque con bombarderos" frente a las costas de Venezuela.
Trump también autorizó el despliegue de la CIA en Venezuela, a medida que aumentan las tensiones entre ambos países.
Detalles del despliegue militar
Desde principios de septiembre, EE. UU. ha llevado a cabo al menos diez ataques aéreos contra embarcaciones sospechosas de traficar drogas, principalmente en el Caribe y el Pacífico oriental.
Estados Unidos afirma haber matado a decenas de personas en ataques contra pequeñas embarcaciones procedentes de Venezuela que, según alega, transportaban "narcóticos" y "narcoterroristas", sin aportar pruebas ni detalles sobre quiénes iban a bordo.
Estos ataques fueron condenados en la región y los expertos cuestionan su legalidad. Estados Unidos los presenta como una guerra contra el narcotráfico, pero hay quienes consideran que se trata en realidad de una campaña de intimidación que busca derrocar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
"Se trata de un cambio de régimen. Probablemente no vayan a invadir, la esperanza es que se trate solo de una señal", afirma Christopher Sabatini, investigador senior para América Latina en Chatham House.
La flota estadounidense desplegada incluye ocho buques de guerra, entre ellos destructores y naves anfibias, además de aviones de combate F-35B y drones de vigilancia.
El Pentágono ha señalado que estas acciones están dirigidas a contrarrestar amenazas en el hemisferio occidental.
BBC Verify monitoreó la información pública de barcos y aviones estadounidenses, junto con imágenes satelitales y de redes sociales, para construir un panorama del despliegue de Trump. A fecha de 23 de octubre, identificaron 10 buques militares estadounidenses en la región, entre destructores lanzamisiles, buques de asalto anfibio y petroleros de reabastecimiento.
Además, este viernes, el Departamento de Defensa de EE.UU. informó del despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford, el buque de guerra más grande del mundo, con capacidad para transportar hasta 90 aviones.
Implicaciones políticas y regionales
Venezuela ha calificado las operaciones como una violación de su soberanía y ha movilizado a más de cuatro millones de personas en su milicia nacional.
Desde Venezuela, Maduro acusó a EE.UU. de estar fabricando un caso contra su país y aseguró que está preparando brigadas para reaccionar a cualquier amenaza de Washington.
"Se inventan un relato extravagante, vulgar, criminal y totalmente falso. Venezuela es un país libre de producción de hojas de coca y cocaína, y vamos a lograr el 100% libre de paso de un minúsculo 5% que viene de Colombia", declaró Maduro en un discurso televisado.
A nivel internacional, un grupo de expertos de la ONU ha condenado los ataques, calificándolos de "ejecuciones extrajudiciales" y una violación del derecho internacional.
Estados Unidos sostiene que las operaciones están amparadas por el artículo 51 de la Carta de la ONU, que permite la autodefensa frente a amenazas inminentes.
Varios analistas consideran que el aumento de la presencia militar busca infundir miedo en los militares venezolanos y en el círculo íntimo de Maduro para provocar deserciones.
Perspectivas futuras
La situación en el Caribe se mantiene en alerta máxima.
Se especula sobre una posible expansión de las operaciones militares, incluyendo ataques terrestres dentro de Venezuela, y sobre el papel de la CIA en operaciones encubiertas.
Expertos indican que aunque el objetivo principal del despliegue es amenazar a Maduro, no está claro si será suficiente para provocar deserciones.
Donald Trump declaró que el movimiento de efectivos militares es parte de su guerra declarada contra los narcotraficantes, aunque expertos señalan que Venezuela no es un importante centro de producción de drogas.
Recientemente, Trump admitió que autorizó a la CIA a llevar a cabo operaciones encubiertas en Venezuela.
El despliegue incluye refuerzo naval y aéreo, con aviones de combate F-35B, bombarderos B-52, B1, aviones espía P-8 Poseidón y helicópteros MH-6M Little Birds frente a las costas de Trinidad y Tobago.
Se especula sobre posibles operaciones de captura de Maduro o de sus lugartenientes, aunque no se sabe si habrá un intento real de derrocarlo por la fuerza.
