Independiente y River empataron 0-0 en Avellaneda por la cuarta fecha del Torneo Clausura
En un partido con tres goles anulados por off side, el marcador terminó cerrado y el Millonario quedó en lo más alto con ocho unidades junto a San Lorenzo. La nota negativa fue la lesión de rodilla presuntamente grave que sufrió Germán Pezzella. Independiente sigue sin ganar en el torneo.
Independiente y River igualaron 0 a 0 en un partido válido por la cuarta fecha del Torneo Clausura, disputado en el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini, donde ambos equipos quedaron en deuda.
El local, aunque experimentó una mejoría, sigue sin ganar en el certamen, y River no consiguió un triunfo para despegarse en la punta y llegar con la confianza en alza al partido del jueves ante Libertad de Paraguay, por los octavos de final de la Copa Libertadores.
Los dos equipos salieron de arranque con la intención de hacerse con el control de la mitad de la cancha con planteos bien diferenciados.
Independiente apostó por a la movilidad de Felipe Loyola y la sociedad con Luciano Cabral, más los apostes que entregaba Kevin Lomónaco cuando se adelantaba desde la zaga defensiva hacia la zona de los volantes.
River presionaba con sus delanteros, Miguel Borja, Facundo Colodio y Santiago Lencina, sobre la salida del equipo local.
El Rojo apostaba a la tenencia de la pelota y buscaba en las proyecciones de Santiago Montiel su recurso ofensivo más importante.
Por su parte, el Millonario trataba de aprovechar los espacios con la presencia que exhibía Matías Galarza Fonda para recuperar en el medio y buscar variantes de ataque.
Sobre el cierre del primer tiempo, Walter Mazzantti se proyectó por la derecha e ingresó muy libre al área de River en procura de la apertura del marcador.
El arquero del elenco de Núñez, Franco Armani, salió en busca de la pelota y se llevó por delante al delantero dentro del área. Todo Independiente reclamó un penal que el árbitro Nazareno Arasa no sancionó.
La primera mitad terminó con el equipo de Julio Vaccari jugando en el terreno rival y entregando una imagen renovada, en función de los magros rendimientos futbolísticos que había entregado desde el comienzo del segundo semestre.
El elenco de conducido tácticamente por Marcelo Gallardo tuvo algunas buenas intenciones ofensivas; trató de inquietar con remates de media distancia, pero careció de una eficacia a la hora de generar situaciones en la valla protegida por Rodrigo Rey.
En el descanso, Gallardo movió el banco y mandó a la cancha al colombiano Juan Fernando Quintero con el objetivo de darle al equipo más continuidad en su juego, y por momentos lo consiguió.
Pero el local no resignó la iniciativa del partido y en los primeros minutos del complemento el desarrollo del cotejo se abrió un poco más y se hizo más atractivo.
El Rojo iba y proponía, pero El Millonario salía en busca de los espacios con más velocidad y daba la sensación de que por ese camino, de contragolpe, podía llegar al gol en cualquier instante.
Así estaban planteadas las acciones del compromiso. Cabral para Independiente, y Borja en el ataque de River, tuvieron en sus pies oportunidades como para poner en ventaja a sus equipos, pero no pudieron capitalizarlas.
Ninguno de los dos pudo abrir el marcador y quebrar el cero. La igualdad les dejó un gusto a poco ambos por los presentes que transitan en el Clausura y las cosas quedaron empatadas en la tarde noche de Avellaneda.
Independiente viajará ahora a Santiago para enfrentar a Universidad de Chile por la ida de los octavos de la Sudamericana con la ilusión remozada. River irá a Asunción a jugar por la misma instancia, pero por la Copa Libertadores. En el plano internacional se abre otra historia. Para ambos.
