
Entre una atmósfera electrizante y vítores de "¡Viva el papa!", el recién elegido pontífice, León XIV, se dirigió este domingo por primera vez al mundo desde el balcón central de la basílica de San Pedro. Fue su primer mensaje dominical tras ser elegido Papa el jueves pasado, en un cónclave de dos días que concluyó con la elección del primer pontífice estadounidense en la historia de la Iglesia Católica.
Nacido como Robert Francis Prevost en Chicago, y con ciudadanía peruana, León XIV es considerado un puente entre continentes. Pasó gran parte de su vida como misionero en Perú y fue prior general de la Orden de San Agustín durante más de una década. Su experiencia pastoral y su formación multicultural son vistas como claves para liderar una Iglesia de 1.400 millones de fieles con unidad y compasión.
Desde la misma cornisa donde apenas días antes ondeaba el humo blanco del cónclave, León XIV clamó con fuerza: "Nunca más guerra". Sus palabras, dirigidas a los poderosos del mundo, evocaron el recuerdo de la Segunda Guerra Mundial y denunciaron “la tragedia de una tercera guerra mundial en fragmentos”.
El Papa expresó su "profunda herida" por los conflictos actuales. Pidió un alto el fuego inmediato en Gaza, ayuda humanitaria urgente para la población civil, y la liberación de los rehenes. También rogó por una "paz auténtica y duradera" en Ucrania, y celebró el reciente acuerdo de alto al fuego entre India y Pakistán.
“Llevo en mi corazón el sufrimiento del querido pueblo ucraniano. Que todos los prisioneros sean liberados. Que los niños regresen con sus familias”, dijo. “Me duele profundamente lo que ocurre en la Franja de Gaza. Espero que las negociaciones entre India y Pakistán conduzcan a un acuerdo duradero”.
Mientras el Papa dirigía la oración del Regina Caeli —una de las principales antífonas marianas del tiempo de Pascua—, la plaza vibraba con la emoción de decenas de miles de fieles de todo el mundo. Banderas de Estados Unidos, Brasil, México, España y Argentina ondeaban al ritmo de orquestas de viento que habían marchado hasta allí en el marco del Jubileo de Bandas. Hasta se escucharon acordes del clásico "YMCA" de Village People.
El Papa sorprendió a los presentes al entonar él mismo parte del canto del Regina Caeli, despertando una ovación emotiva entre la multitud.
Durante su encuentro con cardenales el sábado, León XIV se describió como una "opción indigna" para el cargo, pero se comprometió a continuar con el "precioso legado" del papa Francisco. Dijo que eligió su nombre en honor a León XIII, un pontífice del siglo XIX que defendió los derechos de los trabajadores y puso la justicia social en el centro del mensaje cristiano.
León XIV dejó entrever una visión pastoral centrada en el servicio, el diálogo con el mundo contemporáneo y el cuidado de los más vulnerables. Habló del rol crucial de la Iglesia en tiempos de avances tecnológicos como la inteligencia artificial, para salvaguardar la dignidad humana.
Se espera que el próximo domingo 18 de mayo se celebre su misa de instalación en la Plaza de San Pedro, con la asistencia de numerosos jefes de Estado y delegaciones internacionales.