Zoom Times

Logo de Zoom Times

Israel y Estados Unidos atacaron South Pars, el mayor yacimiento de gas del mundo en Irán

Yacimiento de gas South Pars-North Dome con instalaciones industriales, tuberías y una antorcha de gas en funcionamiento en el Golfo Pérsico
Vista del complejo gasífero South Pars-North Dome en el Golfo Pérsico, con infraestructura de extracción y procesamiento; la llama visible corresponde al flaring, un proceso habitual para quemar gas excedente en la industria energética.



Un sorpresivo y coordinado ataque aéreo impactó sobre la principal reserva gasífera iraní, generando una fuerte escalada en Medio Oriente. El operativo encendió alarmas globales por sus posibles consecuencias energéticas y geopolíticas.

Un contundente bombardeo conjunto de Israel y Estados Unidos alcanzó este miércoles el yacimiento de South Pars, ubicado en el Golfo Pérsico y considerado el mayor reservorio de gas natural del planeta. La ofensiva, confirmada por fuentes militares internacionales, impactó instalaciones clave de procesamiento y extracción, provocando explosiones de gran magnitud visibles a kilómetros de distancia.

El ataque se produjo en un contexto de creciente tensión con Irán, en medio de acusaciones cruzadas por el desarrollo nuclear y el apoyo a grupos armados en la región. Según trascendió, el objetivo habría sido debilitar la capacidad energética estratégica de Teherán, afectando uno de los pilares de su economía y de su influencia regional.

Autoridades iraníes condenaron enérgicamente la ofensiva y prometieron una “respuesta contundente”. En un comunicado oficial, el gobierno calificó el ataque como un acto de agresión directa que viola el derecho internacional y advirtió que no quedará sin consecuencias. Mientras tanto, se reportaron evacuaciones en áreas cercanas al complejo gasífero por temor a nuevas explosiones.

Desde Washington y Jerusalén evitaron brindar detalles operativos, aunque fuentes cercanas a la Casa Blanca señalaron que la acción buscó “neutralizar amenazas estratégicas”. Analistas internacionales advierten que este tipo de intervención podría desencadenar una escalada militar más amplia en Medio Oriente, involucrando a otros actores regionales.

El impacto energético también genera preocupación a nivel global. South Pars es responsable de una porción significativa del suministro de gas natural, y cualquier interrupción prolongada podría afectar los mercados internacionales, presionando al alza los precios y complicando el abastecimiento en diversas regiones del mundo.

La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, mientras crecen los llamados a la moderación y al diálogo diplomático. Sin embargo, el escenario se presenta incierto y altamente volátil, con el riesgo latente de una crisis de mayor escala.