Un submarino de Estados Unidos hundió una fragata iraní en el océano Índico con más de cien tripulantes a bordo
Un submarino de la Armada estadounidense torpedeó y hundió la fragata iraní IRIS Dena en aguas del océano Índico, cerca de Sri Lanka. El ataque dejó decenas de muertos y más de un centenar de desaparecidos entre los tripulantes del buque. El episodio marca una fuerte escalada militar en el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Un submarino de Estados Unidos hundió este miércoles una fragata de la Marina iraní en el océano Índico tras disparar un torpedo contra la embarcación. El ataque se produjo en aguas internacionales, a unos 40 kilómetros de la ciudad costera de Galle, en Sri Lanka. El buque afectado fue identificado como el IRIS Dena, que transportaba a alrededor de 180 tripulantes a bordo.
Según confirmaron autoridades estadounidenses, el torpedo fue lanzado desde un submarino de ataque rápido y provocó una explosión que terminó por hundir el navío iraní. Desde el Pentágono señalaron que la embarcación “creía estar a salvo en aguas internacionales”, pero fue alcanzada durante una operación militar en el marco de la creciente tensión regional.
Tras el hundimiento, la Marina de Sri Lanka desplegó un operativo de rescate en la zona. Equipos de emergencia lograron recuperar varios cuerpos y rescatar a algunos sobrevivientes que se encontraban en balsas o flotando cerca del lugar del ataque. Sin embargo, las autoridades indicaron que más de cien tripulantes permanecen desaparecidos y las posibilidades de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas.
El secretario de Defensa de Estados Unidos aseguró que el ataque representa el primer hundimiento de un buque enemigo mediante torpedo lanzado por un submarino estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial. El episodio se produce en medio de una escalada militar entre Washington, Tel Aviv y Teherán, que incluye intercambios de misiles y ataques contra objetivos militares en distintos puntos de Medio Oriente.
Desde Irán calificaron el hundimiento como una “atrocidad” y advirtieron que Estados Unidos deberá enfrentar las consecuencias de la acción militar. Mientras tanto, varios gobiernos y organismos internacionales expresaron preocupación por el aumento de la tensión y el riesgo de que el conflicto se extienda a nuevas zonas estratégicas del planeta.